El Centro de Interpretación situado en el concejo de Colunga ofrece la mejor manera de aproximarse a la riqueza natural de la zona.
Situado en las antiguas escuelas de la localidad de Gobiendes, en el Concejo de Coluga, se encuentra el Centro de Interpretación de la Sierra del Sueve. Su labor es la de hacer de puerta de acceso a un territorio que tiene mucho por explorar: «El Reino de la Niebla», nombre que da título a la exposición permanente del centro.
Siendo propiedad del Ayuntamiento de Colunga, la gestión del edificio la lleva la empresa Recursos Ambientales Marnawolf, que también se ocupa, conjuntamente, del albergue de Cuevas, en Ribadesella. De esta manera, en los meses de otoño se organizan desde el Centro de Interpretación excursiones para contemplar la berrea y roncada, incluyendo cena y noche en el albergue, trayecto hasta el Centro, excursión por la Sierra y vuelta a Cuevas. Se trata de una de las actividades que promueve el Centro, junto a otras como rutas guiadas a diferentes puntos de interés del Sueve y excursiones para colegios y grupos organizados.
El centro es clave para iniciar un conocimiento concienzudo de la Sierra del Sueve, pues ofrece las nociones y claves básicas para entender el porqué de su ser. Por eso la primera sala del edificio consiste en un análisis de la flora y fauna de la sierra. Grandes fotografías inundan la sala, destacando del Hayedo de Viescona y el Tejedal del Sueve, aunque también hay del escarabajo ciervo, de gamos y de asturcones. En la segunda, el visitante tiene a su alcance, en un pequeño espacio de tierra, las plantas autóctonas del Sueve con la correspondiente explicación científica.
Ya en la planta de arriba, la terraza ofrece vistas tanto de la Sierra del Sueve como del mar Cantábrico, que se encuentra, en línea recta, a tan sólo cuatro kilómetros del pico más alto del Sueve: el Pienzu, con 1.161 metros de altura. Por esta cercanía al mar se dan en el Sueve formaciones poco comunes, lo que le ha valido para ser catalogado de lugar de importancia comunitaria.
Marcos Muñiz, miembro de la empresa Marnawolf, asegura que «no hay duda de que la Sierra del Sueve tiene una importancia botánica muy importante, aunque el perfil del visitante no está muy definido: algunos vienen porque se han cruzado con el cartel por la carretera y vienen a ver qué es, otros vienen preguntando por una ruta en concreto, otros vienen a ver los tejos...».
Ahora en otoño y durante el invierno el equipamiento sólo abrirá los fines de semana y festivos.
Fuente de la noticia: Diario La Nueva España


























